¿Cómo puedo adaptar mi vivienda a mi coche eléctrico?
Desde el 1 de enero de 2021, todos los nuevos bloques de viviendas construidos en España y el resto de la Unión Europea deberán contar con puntos de carga para coches eléctricos. En España, por ahora, esta medida regulada bajo Real Decreto 1053/2014, de 12 de diciembre y se aplicará directamente a los garajes comunitarios de vecinos.
La matriculación de vehículos eléctricos en España va en aumento. En los seis primeros meses de 2020, de hecho, 13.000 vehículos eléctricos se han sumado al parqué de nuestro país, encabezando la lista los turismos y motocicletas.
Respecto a los cargadores, a día de hoy, nuestro país cuenta con más de 5.700 puntos de recarga repartidos a lo largo y ancho de todo el territorio, un 20% de carga rápida.
Si barajas la posibilidad de comprarte un vehículo eléctrico y no cuentas con punto de recarga, te plantearás las siguientes preguntas ¿Es fácil la instalación? ¿A quién contratar para realizar la instalación? ¿Es costosa la instalación?
Si vives en un edificio que ha optado por no instalar estos puntos de recarga, puedes hacerlo por tu cuenta, siempre que cumplas con cuatro condiciones y requisitos previos:
- Debes comunicarlo de manera previa a tu comunidad de vecinos a través de su presidente o administrador.
- En principio tu comunidad no tiene que darte autorización para ello… a menos que el contador energético sea comunitario. En ese caso sí deberá autorizarte debidamente.
- El cargador debe estar insertado dentro de tu plaza individual de aparcamiento. En ningún caso podrá ocupar otra plaza ni los espacios comunes del garaje comunitario.
- Debes asumir tanto los costes de instalación como, evidentemente, los de tu propio consumo.
En el caso de viviendas unifamiliares, es más sencillo, simplemente determinar de donde obtienes la alimentación eléctrica del punto de carga, bien del contador eléctrico o bien del cuadro eléctrico de la vivienda, dependiendo de dónde quieras ubicar el punto de carga, de forma que simplifique lo máximo posible la instalación eléctrica. Depende de la ubicación elegida, el coste y la facilidad de instalación puede variar.
Es importante tener en cuenta la potencia contratada en nuestra vivienda, para evitar que se supere la potencia contratada y que eso suponga un incremento de los costes mensuales de la factura eléctrica. Tienes que tener en cuenta que es posible adaptar la tarifa eléctrica contratada para reducir los costes cargando por la noche. La mayoría de los vehículos eléctricos permiten programar la carga del coche para elegir en qué momentos cargar y poder aprovechar así las tarifas con discriminación horaria.
La mayoría de marcas que venden coches eléctricos ofrecen promociones y ofertas para instalar el punto de carga en tu casa, incluso algunos fabricantes te regalan el punto de carga y la propia instalación. También desde el concesionario te orientan para realizar la instalación y sobre el punto de carga que necesita tu vehículo en función de la batería del coche eléctrico. Y no olvides consultar ayudas públicas para la instalación de puntos de recarga en tu Comunidad Autónoma y del Plan Moves, las ayudas estatales pueden llegar a financiar entre el 30% y el 50% del coste total de la infraestructura.
Si el concesionario no se hace cargo, deberás contratar los servicios de un instalador electricista autorizado y cumplir la normativa que establece el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión sobre la instalación de puntos de recarga en garajes. Según el tipo de vivienda y tus necesidades, hay varias opciones:
En el caso de una vivienda unifamiliar se puede conectar el coche a la toma doméstica de 16A sin coste adicional. El inconveniente es que la recarga se hace a baja potencia (2,3 kW) y es menos segura.
Si optamos por Instalar un punto de recarga tipo wallbox o base mural, el coste del equipo oscila entre los 100 y 350 euros a lo que hay que añadir el coste de la instalación de un circuito exclusivo cuyo precio de la instalación puede variar entre los 400 y 700 euros. En líneas generales, instalar un punto de recarga de coche eléctrico no suele superar los 1.000 euros.
Como vemos, tenemos una noticia mala y otra buena. La mala es que nuestras viviendas aún no están lo suficientemente preparadas para una adopción masiva del coche eléctrico. La buena, sin embargo, es que pueden adaptarse fácilmente y el coste no tiene por qué ser excesivamente elevado.
