Decibelios, Ruido.
El ruido es un “sonido no deseado”. La fuente más común de contaminación acústica dentro y fuera de las ciudades es el tráfico rodado.
El ruido es inevitable en nuestros hogares, pero podemos controlarlo y aprender a medirlo.
Los límites establecidos por la ley son los siguientes: 35db(decibelios) de día dentro de la casa y con las ventanas cerradas. A partir de las once de la noche el límite baja a 30db con todo cerrado igualmente. Para tener una idea, si puedes escuchar la tele de tus vecinos o sus conversaciones con buena calidad es que no están cumpliendo con los límites.
Para tener una idea una simple conversación son 40db, una aspiradora son unos 70db, un taladro son 100db un tren en marcha 80db.
Para medir el ruido sabemos que normalmente es la policía municipal la que se encarga de medir los niveles con los sonómetros, pero a día de hoy hay multitud de aplicaciones que nos podemos descargar en el móvil para este fin, como son Sound Meter, Decibel 10th y otras. No son perfectas, pero te pueden orientar. Hay que tomarse en serio el tema del ruido, no solo afecta nuestros oídos perdiendo parte de la audición, sino que puede afectar claramente a nuestra salud con trastornos del sueño, estrés, problemas cognitivos, alteraciones del sueño y enfermedades cardiovasculares entre otras.
La Organización Mundial de la Saludo (OMS) clasifica el ruido del tráfico como el segundo factor medioambiental más perjudicial en Europa solo por detrás de la contaminación atmosférica.
¿Qué hacer ante un vecino ruidoso?
- Lo primero que tenemos que hacer es identificar el ruido, es decir, si es algo puntual por una fiesta, unas obras, las cuales deberían de avisar con antelación, o si es un ruido continuo y sin causa aparente.
- Una vez identificado hay que dirigirse al vecino, hablar con el de manera tranquila. Muchas veces todo queda resuelto en este paso. Tenemos que darle a entender al vecino como nos molesta su ruido y como nos afecta en nuestro día a día.
- Si no se llega a un acuerdo lo siguiente es recurrir al presidente de la Comunidad. El deberá de dirigirse al vecino ruidoso. También es bueno hablar con otros vecinos por si están sufriendo lo mismo y no lo sabemos.
- Si esto no funciona sería conveniente llamar a la policía local para que fuese testigo con su sonómetro y recogiese los niveles de ruido.
- Si los ruidos molestos vienen de vecinos en alquiler debemos darle a conocer el caso al propietario. El artículo 27.2 de la ley 29/94 de arrendamientos urbanos permite finalizar un contrato de alquiler por actividades molestas.
- Si el vecino no es un arrendador, el administrador o presidente pueden hacer valer la ley de propiedad horizontal (artículo 7.2 que no permite realizar actividades molestas o insalubres en una vivienda) para requerir por escrito la cesión del ruido.
- Si todo esto no funciona y no cesa el problema ya es hora de tomar medidas legales.
By E.I.
